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martes, 9 de agosto de 2011

CERRANDO CIRCULOS

Ultimamente he tenido varios cambios en mi vida, que este artículo de PauloCoelho me quedó como anillo al dedo:

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Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Sí insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos, y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.

¿Terminó tu trabajo?, ¿Se acabó tu relación?, ¿Ya no vives más en esa casa?, ¿Debes irte de viaje?, ¿La relación se acabó?. Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente revolcándote en los porqués. en devolver el cassette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho.

El desgaste va a ser infinito, porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanos, todos y todas estamos encaminados hacia ir cerrando capítulos, ir dando vuelta a la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante.

No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos porqué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros.

Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso, a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, y vender o regalar libros.

Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que dar vuelta a la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente.

El pasado ya pasó. No esperes que te lo devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quién eres tú. Suelta el resentimiento. El prender "tu televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarte mentalmente, envenenarte, y amargarte.

La vida está para adelante, nunca para atrás. Si andas por la vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. ¿Noviazgos o amistades que no clausuran?, ¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?), ¿Necesidad de aclaraciones?, ¿Palabras que no se dijeron?, ¿Silencios que lo invadieron?

Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino, porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio.

Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo, desprender lo que ya no está en tu vida.

Rercuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo. Nada es vital para vivir porque cuando tú viniste a este mundo, llegaste sin ese adhesivo. Por lo tanto, es costumbre vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir.

Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr, porque te repito: nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Pero cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacúdete, suéltate.

Hay muchas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad.

Esa es la vida!

Paulo Coelho

jueves, 17 de febrero de 2011

NO CAIGAN EN ESTA ZONA

Hay ocasiones que sin darnos cuentas caemos en un estado donde ya todo es fácil, no avanzamos más, nos conformamos. nos estancamos y no arriesgamos nada.
A mi me esta pasando, solo que ya me dí cuenta, bueno realmente me hicieron dar cuenta y ya estoy tomando cartas en el asunto, voy despacio, pero ahi voy.

Dejo este escrito que saque de la red y ojalá y les sirva.

La zona de confort es un estado mental donde nos encontramos cómodos con nuestra vida actual, con nuestras aspiraciones cubiertas y sin presiones.

Cada persona es diferente a las demás, es por ello que en cualquier nivel socioeconómico puede haber gente en zona de confort. Puede haber pobres, clase media y ricos, cada quien con su particular "zona de confort". La diferencia entre cada gente y su zona cómoda son las aspiraciones y valores de cada uno.

La mayoría de las veces, las razones porque no salimos de nuestras zonas de confort, es porque tenemos miedo y nos encerramos. Creamos barreras entre nosotros y otras personas y experiencias.

Hay un lugar en el cual todo emprendedor se siente a gusto, cómodo y seguro. ¿Un lugar maravilloso, diría usted? ¡Todo lo contrario! Es el lugar que lo está manteniendo cautivo en un nivel de rendimiento muy inferior a sus verdaderas capacidades. Es un lugar muy pequeño y limitado en el cual nos resguardamos del mundo que nos rodea y dejamos de aprovechar las oportunidades para crecer y emprender que la vida diariamente nos brinda.

La zona de confort nos transforma en cobardes. Nos puede secuestrar hacia sus dominios de seguridad aparente en cualquier momento de nuestras vidas, ya que sabe perfectamente que pagaríamos un precio muy alto para poder estar allí: Para estar cómodos y tener todo bajo control somos capaces de sacrificar nuestros sueños, la vida misma.(Bettina Langerfeldt)

Dicen que el aprendizaje y el crecimiento personal sólo se produce fuera de esa zona de confort. Y dicen que el crecimiento personal es una de las mayores fuentes de satisfacción personal. Por lo tanto, se produce la paradoja de que para alcanzar la satisfacción se tiene que exponer uno a la incomodidad, mientras que quedarse a resguardo y cómodo lleva a la frustración. El corto plazo y el largo plazo, una vez más.(Raul Hernandez)